Miquelo Ricart podría reventar el share o arruinar la reputación de una televisión. Ilegal, lo que se dice ilegal, no es. Ética o moralmente correcto, tampoco. Pero sí es el terreno de las dudas. Cualquier televisión tiene la capacidad de entrevistar a exconvictos o a familiares de éstos, e incluso tiene la potestad de pagar por ello, por mucho que choque contra el código deontológico de la profesión. El bulo de que Antena 3 iba a emitir la entrevista con el asesino de las niñas de Alcaser ha provocado un terremoto en las redes sociales y casi pone contra las cuerdas a la cadena de Planeta.
En nuestro país, las asociaciones de periodistas afirman que se atenta contra el mismo si se paga por hacer entrevistas, por mucho que ya nadie vaya gratis a ningún sitio. Incluso se subraya que ningún profesional puede pagar por obtener información.
De alguna manera así lo ha querido puntualizar también el TAC, la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales de Cataluña, que ha enviado un comunicado a los medios en el que les pide una ley en la que los condenados con indemnizaciones pendientes, exconvictos e incluso los imputados no puedan recibir una retribución económica por asistir a un programa de televisión.
El TAC califica de “grave e incoherente” el dar voz y premiar con dinero a todas esas personas que tienen cuentas pendientes con la justicia y, por tanto, con la sociedad, así como “facilitarles ganancias gracias a cuentas pendientes ya saldadas”. Según este organismo, “con estas prácticas las propias televisiones se convierten en cómplices de dichas conductas y ejemplos de un mal ejercicio del periodismo”.
En esa misma línea se mostraba ya en junio del pasado año la diputada de Coalición Canaria en el Congreso, Ana Oramas, que defendió en la Comisión de Justicia una iniciativa para tratar de que se impida a las televisiones pagar entrevistas a condenados con indemnizaciones pendientes, e incluso a los imputados. Su señoría sostenía que “hay que evitar que el crimen genere derechos de autor". Su iniciativa fue rechazada por la mayoría del Grupo Popular y lo más que consiguió fue que los grupos parlamentarios instaran a los operadores a establecer fórmulas para la autorregulación.
Algo así como lo que ya venía postulando desde hace muchos años la BBC a través de su manual de estilo, que, en lo que se refiere a entrevistas a condenados precisa que “ningún pago, promesa de pago o pago de cualquier tipo puede hacerse a un delincuente convicto o confeso, de forma directa o indirecta, por su colaboración en un programa para hablar sobre el delito”.
Julián Muñoz, el mejor pagado
Estas iniciativas que se han intentado o se intentan poner en marcha ahora, con motivo del revuelo montado por la salida de prisión de Miquel Ricart, el único implicado en los crímenes de Alcasser y al que supuestamente unas reporteras de Cuarzo, la productora de Ana Rosa Quintana, habían acompañado de Linares a Madrid intentando negociar una entrevista con él, tienen ya, desgraciadamente, antecedentes en nuestra televisión.
Casos, por ejemplo, como el de Luis Roldán, el exdirector de la Guardia Civil que fue condenado por malversación; Julián Muñoz, exalcalde de Marbella y que pasó también por la prisión por el caso Malaya; o la madre de El Cuco', el menor procesado por la muerte de Marta del Castillo, que quiso aprovecharse de la situación con la Justicia de su hijo.
Según se dijo en su día, los dos primeros llegaron a cobrar nada menos que 50.000 y 350.000 euros, respectivamente, por sus apariciones en televisión, mientras que Rosalía García, la madre de 'El Cuco' que provocó la crisis publicitaria en ‘La Noria’, que a la postre fue determinante para el fin del programa, cobró de 9.000 a 10.000 euros por acudir a una entrevista de espaldas a la cámara y sin mostrar su rostro.
También tuvo su repercusión la entrevista que Telecinco hizo a Rafael García “El Rafita”, el asesino de Sandra Palop. Mientras algunos medios publicaron que había cobrado 1.500 euros, sobre todo porque el delincuente había dicho que “mi tiempo es oro y vale mucho dinero”, la cadena desmintió que le hubiera pagado.
El último polémico caso lo vivió Antena 3. El programa presentado por Nacho Abad, El crimen de Asunta, tuvo como invitado a Ramón Basterra, padre de Alfonso Basterra, acusado junto a su exmujer Rosario Porto del presunto asesinato de Asunta. Varios medios publicaron que a éste le habían pagado más de 3.000 euros por dar su testimonio.
Tarifas sin confirmar
Cobrara o no “El Rafita”, lo cierto es que son mayoría los casos en los que las cadenas no han querido que se hiciera público lo que les había costado poder entrevistar a tal o cual delincuente, de la misma manera que rara vez dicen lo que les cuesta un programa o serie.
En esa nómina de personajes que han tenido problemas con la justicia y que no se sabe lo que han cobrado por aparecer en televisión estaría Emilio Muñoz, el asesino que acabó con la vida de Anabel Segura, que ha sido entrevistado en el nuevo programa de Cuatro The Wall, apenas unos días después de que laSexta Noticias hiciera lo propio. Por supuesto, ambas cadenas han dejado bien claro que no han pagado ni un solo euro por el testimonio del asesino.
Algo parecido a lo que ocurrió con Dionisio Rodríguez Martín, universalmente conocido como el Dioni, que compareció en varios espacios en 2011, y muy especialmente en La Noria. Le pagaran o no, sin duda que sus apariciones televisivas le permitieron relanzar sus negocios, incluido el musical.
También podría incluirse en la nómina a María José Campanario, acusada de supuesta estafa a la Seguridad Social y que se enfrentó a una petición del fiscal de cuatro años y seis meses de prisión.
La mujer de Jesulín de Ubrique también tuvo sus momentos de “gloria” telesiviva, como los tuvo en La Noria Mario Conde. Aunque tanto el exbanquero como la cadena negaron pago alguno, él sin duda se benefició de su paso por televisión para vender su libro y por supuesto para negociar que éste fuera llevado a la pequeña pantalla precisamente por Telecinco, donde volvió a ser entrevistado por Ana Rosa Quintana este mismo año.
La doctrina Parot, ha provocado que muchos criminales salgan a la calle, entre ellos el ya mencionado Miquel Ricart, condenado por las muertes de las niñas de Alcasser, y del que se cursan apuestas por saber cuándo o en qué cadena aparecerá, por mucho que Mediaset haya hecho público que no quiere dar ni un segundo de gloria a individuos así y que Antena 3 niegue que lo haya entrevistado. Los violadores o etarras que ya son libres gracias a esa sentencia podrían ser los siguientes de la lista de personajes de esta calaña que han hecho negocio con sus fechorías.
Fuente: Estrella Digital