El campo de la medicina reproductiva se ha convertido en uno de los más amplios de nuestro tiempo, con multitud de nuevas técnicas de fecundación que deben humanizarse ante la creciente tendencia de infertilidad de las personas.
Así lo ha explicado a EFE el catedrático de Biología Celular y director de la Cátedra de Medicina de la Reproducción de la Universidad de Alicante, Joaquín de Juan, con motivo del curso de verano "Retos de la medicina reproductiva en el siglo XXI" que ha tenido lugar esta semana en la UA Rafael Altamira.
Este experto ha señalado que la fertilidad está disminuyendo con la edad, sobre todo en los hombres, un colectivo en el que ha descendido la calidad espermática por factores diversos como "la contaminación, fármacos, alimentos con aditivos, modo de vida, sedentarismo, tabaco y drogas".
La infertilidad femenina también se está viendo favorecida por los mismos factores, así como por la incorporación al mercado laboral de la mujer, puesto que se retrasa la edad de maternidad.
En este sentido, De Juan ha indicado que la fertilización in vitro está aumentando en un 15 por ciento con respecto a los últimos años, por ello ha abogado por "humanizar la vida y la reproducción" en unas técnicas cada vez más necesarias y, por ende, más normalizadas.
Ha augurado que las nuevas técnicas de genética aplicadas a la reproducción, por las que se puede detectar en poco tiempo y con mucha precisión si el feto va a sufrir algún tipo de alteración o enfermedad, "se van a poder hacer casi de forma sistemática, aunque de momento sean muy caras".
"Calculo que en el año 2050 estos temas van a sufrir un cambio brutal y que en los próximos diez años ya habrá mejorado mucho", ha opinado.
Ha valorado la importancia de "humanizar los partos", en el sentido de que " nuestro mundo está muy medicalizado, ya no mueren niños ni madres durante el alumbramiento, pero el reto es humanizarlo: atender a esa persona, saber cuáles son sus necesidades, sus miedos, quitar tabúes…".
Durante este curso, de tres día de duración, también se han analizado otros retos de este tipo de medicina, no sólo en los países desarrollados, sino también en los del tercer mundo, donde sí hay mortalidad en partos, también infantil o problemas graves derivados de la imposibilidad de acceder a métodos anticonceptivos como puede ser la transmisión de enfermedades como el sida.
En cuanto al mundo moderno, no sólo se encuentran retos en cuanto al aspecto médico o tecnológico, el cual "avanza muy rápido a pesar de su dificultad".
"Veo más complicado avanzar en el campo del derecho reproductivo, las leyes y la ética. Eso forma parte de la cultura. La tecnología lo que necesita es inversión", ha agregado.
A pesar de los malos momentos económicos, De Juan ha resaltado que España es pionera en la medicina reproductiva y que atrae a multitud de estudiantes e investigadores de diversos países extranjeros.
Fuente: ABC