Las personas que ingresan en un hospital para recibir cuidados paliativos podrán contar con la intimidad de una habitación individual para su tratamiento. Así lo recoge la Declaración sobre derechos y deberes de las personas en el Sistema Sanitario de Euskadi que ha aprobado este martes el Consejo de Gobierno y que recoge además otras medidas, "todo ello de conformidad con los principios de universalidad, solidaridad, equidad, calidad de los servicios y participación", ha explicado el consejero de Salud, Jon Darpón.
Entre las novedades, Darpón ha destacado que, por primera vez, se insta a que se sigan protocolos o programas de protección específica para las personas pertenecientes a colectivos vulnerables, que necesitan medidas especiales para garantizar su acceso en condiciones de igualdad al sistema sanitario y sociosanitario.
En este sentido, ha explicado que el nuevo texto recoge que, al final de la vida, cuando la persona ingresa en un hospital para recibir cuidados paliativos y "está cerca de la muerte", pueda tener unas "condiciones de intimidad" en una habitación individual. "Es un derecho que ahora, cuando se puede, ya se aplica, pero a partir de ahora vamos a ir adaptando las instalaciones de Osakidetza para que sea así en todos los casos", ha explicado.
En relación a las obligaciones, la Declaración especifica una serie de deberes, que "van más allá de los exigibles desde la normativa administrativa, civil o penal", sino que son deberes exigibles desde la ética ciudadana. Para los menores, se recoge por primera vez el calendario vacunal como un "derecho de la infancia" y respecto a las mujeres, el derecho a la lactancia materna y a amamantar en espacios públicos, entre otros.
Ámbito de aplicación
El ámbito de aplicación de esta declaración no se circunscribe solo a las personas usuarias de Osakidetza, sino que aplica también a los centro privados concertados del Sistema Sanitario de Euskadi y a los no vinculados contractualmente con el Departamento de Salud, al menos, para estos últimos, "en una parte" de la Declaración.
Se trata de derechos que tienen todas las personas y que son exigibles en todas las relaciones de carácter sanitario-asistencial; el derecho a la información sanitaria, el derecho a la seguridad clínica, el derecho a la intimidad, al consentimiento informado, a la consideración de las necesidades de hombres y mujeres conforme a la Ley para la Igualdad de mujeres y hombres, a la información disponible sobre su salud y al respeto a las voluntades anticipadas.
Darpón ha recordado que la anterior Carta de derechos y obligaciones estaba vigente en Osakidetza desde el año 1989, ha destacado que la nueva declaración va "más allá de mero catálogo de derechos y deberes que atiendan a un ética de mínimos" y aspira a promover un ética de máximos, ya que incorpora, por primera vez, derechos vinculados directamente con la buena organización y gestión del sistema sanitario, derechos referidos a colectivos integrados por personas vulnerables, así como sobre las necesidades específicas de personas afectadas por enfermedades raras y relativos a la infancia/adolescencia, sexualidad/reproducción, ancianidad y final de la vida.
Fuente: eldiario.es