"TRATO DIFERENCIADO"
En su intervención, López afirmó que para medir la calidad de vida de los hogares no sólo hay que tener en cuenta los ingresos, sino también variables como el maltrato, la violencia y el aborto.
Por este motivo, recordó que desde el año 2000 se ha asesinado a un total de 821 mujeres en el entorno familiar y que desde 2002 se han producido 1,3 millones de abortos.
Para esta experta, "hay tres realidades familiares que exigen un trato diferenciado": la de las familias numerosas, que a veces lo son "de hecho, pero no de derecho"; la de las monoparentales, que disponen de una sola fuente de ingresos, y la de quienes tienen entre sus miembros alguno con discapacidad, que precisan de atención especial.
"Las personas con discapacidad", aseguró la presidente del Comité de Bioética, "no son el problema, lo somos nosotros, que como sociedad no somos capaces de ofrecerles lo que necesitan".
POBLACIÓN
Por otra parte, el informe analiza el estado de la población española y apunta que desde 1996 hasta 2010 se produjo un importante crecimiento, gracias a la llegada de más de cinco millones de inmigrantes, pero añade que esa tendencia ya se ha invertido y que, en la actualidad, se percibe incluso un descenso en las franjas de entre 15 y 39 años y en la de menores de 10.
La española actual es, según este estudio, una población "envejecida" por el descenso de nacimientos y por el aumento significativo de la esperanza de vida, que se sitúa en los 82 años.
En cuanto a los matrimonios, el trabajo indica que han disminuido en las dos últimas décadas, cuando, sobre todo en el último decenio, se han incrementado también los divorcios, que, eso sí, se han frenado con la crisis.
A este respecto, López señaló también que el 60% de los actuales casamientos se celebran únicamente por lo civil, cuando la cifra era del 24% en el año 2000. La también presidenta del Comité de Bioética puso sobre la mesa el hecho de que se hayan "judicializado las relaciones familiares" y que hayan aumentado los hogares con un único progenitor, lo que, a juicio de los autores, tiene consecuencias en varios aspectos, entre otros, en el educativo.
El texto pone de manifiesto, asimismo, que "hay una tendencia progresiva a que se desvincule maternidad de matrimonio" y que hay mayores dificultades para la conciliación familiar y laboral.
Finalmente, concluye el trabajo, es "imprescindible" que se ponga en marcha un Plan de Familia con dos objetivos prioritarios: el reconocimiento y valoración de la familia como institución necesaria para la estabilidad y cohesión social y para un crecimiento económico sostenido, y el apoyo a la familia en el cumplimiento y desarrollo de sus funciones, de las que se beneficia toda la sociedad.