Este es un libro principalmente gnoseológico de Gustavo Bueno, que, no lo olvidemos, ha hecho carrera principalmente como filósofo de la ciencia.
El libro se divide principalmente en tres partes, la primera que quizás se pueda llamar "metodológica", la descripción del "estado actual" de la cuestión sobre la Bioética, la segunda es un desarrollo de la disciplina según los principios del materialismo filosófico, el sistema creado por el autor, y la tercera el ensayo de cinco cuestiones a las cuales se aplican los principios descritos anteriormente.
El libro incluye la perspicaz y utilísima distinción que hace Gustavo Bueno entre ética como conjunto de normas orientadas a conseguir la supervivencia del organismo individual y moral como conjunto de normas orientadas a conseguir la supervivencia de un grupo. Como se observa desde un primer momento con estas definiciones, ética y moral pueden ser, por lo tanto, contradictorias entre sí, de manera que el mismo acto puede ser contrario a la ética, pero moralmente aceptable y viceversa.
También nos presenta Gustavo Bueno un mundo de la ciencia libre de esquemas preconcebidos, vivo, en el cual se busca un nombre comercial para una disciplina que se va desarrollando según van apareciendo personas que formulan sus ideas bajo este rótulo. La Bioética no es una ciencia, es la etiqueta bajo la cual se organizan (o simplemente se acumulan) las ideologías surgidas a partir del aumento de las posibilidades del ser humano para controlar la vida en general, y la propia vida humana en particular.
Así, la primera definición de la bioética será debida a Potter, y se formulará como "…un reconocimiento de la necesidad de considerar la vida en general como un proceso que necesita ser controlado científicamente, es decir, que no puede ser dejado a su espontaneidad".
Gnoseológicamente se describe el estatuto de la Bioética mediante cuatro tesis:
1- La Bioética no es una disciplina científica.
2- A la Bioética, como disciplina, le corresponde una unidad pragmática determinada por un conjunto abierto de problemas prácticos nuevos.
3- A la Bioética no le corresponde una unidad doctrinal.
4- Nuestro propósito es elaborar un sistema de principios y reglas de la Bioética dentro de las coordenadas del materialismo filosófico.
1- La Bioética no es una disciplina científica.
2- A la Bioética, como disciplina, le corresponde una unidad pragmática determinada por un conjunto abierto de problemas prácticos nuevos.
3- A la Bioética no le corresponde una unidad doctrinal.
4- Nuestro propósito es elaborar un sistema de principios y reglas de la Bioética dentro de las coordenadas del materialismo filosófico.
A partir de ahí, dado que la ética se demuestra andando, Gustavo Bueno ensaya su punto de vista en cinco casos particulares: el aborto, los siameses, los clones (clonos), la huelga de hambre de presos y la eutanasia. Para quien espere simpleza por parte de este autor, aclaro que no se trata de decir si uno está a favor o en contra del aborto, de la clonación o la eutanasia, sino de describir en qué consisten exactamente estos conceptos, que muchas veces también se dividen en subtipos a analizar, y en observarlos desde una perspectiva ética, de supervivencia, identidad y humanidad.
Curiosamente el caso al que más páginas dedica Gustavo Bueno es el menos habitual y polémico, el de los hermanos siameses. A lo largo de su desarrollo necesariamente tiene que entretenerse en Ideas como la identidad, la función de la medicina, o la importancia del canon utilizado para describir la humanidad, descubriendo en esta particularidad una piedra de toque para muchos conceptos importantes.
Con todo esto no tendremos un tratado exhaustivo de Bioética, pero sí una descripción fundamental, una base a partir de la cual saber al menos de qué nos hablan cuando tantas veces se usa este término, y un armazón conceptual para evaluar las nuevas cuestiones que el desarrollo científico y la situación de la humanidad mil millonaria nos obligarán a proponernos.
Fuente: elpais.com