Muchas familias ya están optando por<strong>conseguir la terapia fuera de España</strong> (sobre todo en Portugal, Andorra y Francia) o en Navarra, Ceuta y Melilla, donde no hay restricciones de venta porque su calendario vacunal es distinto al del resto. Pero la práctica, aseguran los pediatras, no está exenta de riesgos ya que puede producirse un efecto frontera o romperse la cadena de frío necesaria para conservarse en buen estado.
«Pensamos que la medida responde a criterios económicos. Es más, que la intención de Sanidad es restringir la venta en farmacias de cualquier vacuna que no esté en el calendario vacunal de mínimos que se ha fijado. Ya ha anunciado que una nueva vacuna para enfermedad meningocócica causada por el serotipo tipo B no estará disponible en las boticas españolas, cuando sí lo estará en el resto de Europa», remarca. Sin embargo, este punto de vista no cuenta con el refrendo de todas las sociedades médicas. Para Ildefonso Hernández, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, la decisión de Sanidad "es lógica y está fundamentada". "No tiene sentido implantar una vacuna de manera desordenada ya que esto puede provocar que, con la poca circulación del virus, haya colectivos grandes de personas que no se infecten y lleguen a la etapa adulta sin la inmunidad natural. Es algo que nos preocupa porque no se deben hacer recomendaciones individuales en este sentido", dice Hernández. Hernández apostilla que "todos los miembros del comité asesor de vacunas de la AEP" han reconocido tener algún tipo de relación con empresas que producen vacunas. El choque entre Sanidad y los pediatras se avivó con la firma del último calendario vacunal común, que se llevó a cabo en 2013. La mayoría de comunidades acordaron establecer la inmunización de la varicela a los 12 años, pero Ceuta, Melilla y Navarra (Madrid también lo hacía hasta entonces) decidieron seguir recomendando una primera dosis a los 12 meses y un segundo pinchazo entre los dos y los tres años. Para los pediatras, el calendario es un consenso de mínimos y el retraso de la inmunización establecido no responde a criterios científicos. «Es absurdo, porque a los 12 años el 90% de los niños ya ha pasado la enfermedad», subraya David Moreno, de la Asociación Española de Pediatría. Según apunta, la política de desabastecimiento «ya está conllevando un repunte de los casos», lo que puede tener consecuencias. «Sanidad se escuda en que en la varicela es una enfermedad benigna y que es mejor pasarla en la infancia que en la etapa adulta, pero sabemos que hay un 15% de complicaciones. De ellos, un 1% requiere hospitalización y cada año se registran casos de muertes por varicela». Además, asegura, no tiene ningún sentido «retirar una vacuna que ha demostrado que funciona bien». La eficacia de la vacuna de la varicela es muy alta. Se calcula que oscila en torno al 95% y el 100% de los casos y la inmunización ofrece protección durante al menos varias décadas.
Fuente: El Mundo