R. VALLE Dejar atrás los desencuentros con el gobierno de Foro, poner a cero el contador de la relación entre la Sociedad de Bioética y el Ayuntamiento y sentar las bases que den solidez al futuro de una entidad que ha colocado a Gijón como referente internacional en ese campo de la investigación. Tres ideas que ayer tomaron forma entre los portavoces de los grupos de la Corporación tras una sesión matinal dedicada a analizar la realidad de la entidad. Primero en una reunión con Marcelo Palacios, fundador y presidente del comité científico de la SIBI, y, a renglón seguido, en un encuentro con Carmen Moriyón, en su doble condición de alcaldesa y presidenta del Patronato de la sociedad.
La reunión de los grupos de la oposición con Palacios era la respuesta a una misiva enviada a todos ellos por el médico asturiano. "Quería explicarles, sobre todo a los nuevos, los avatares de la SIBI. Con papeles, no con apreciaciones personales. Ahora el futuro de la sociedad está en sus manos", sentenció Palacios a la salida de la reunión. Avatares que incluyen haber terminado de cobrar hace una semana una ayuda municipal de 2014, no haber cobrado aún la subvención ordinaria de 2015 y estar sin personal pese a que el proceso de contratación se concretó en mayo.
La falta de ese personal es ahora mismo el gran problema de la SIBI para desarrollar su actividad. A un lado quedan los problemas económicos que se van solventando cómo se puede: incluso con adelantos del bolsillo de Palacios a la espera de las ayudas ya comprometidas de las administraciones públicas y algún que otro patrono privado.
Desde Xixón Sí Puede, el concejal Orlando Fernández, hizo un llamamiento a las entidades privadas para que se involucren. "Esta situación de emergencia que vive la SIBI es, lamentablemente, similar a la de muchas entidades del tercer sector con situaciones muy delicadas por la retirada de aportaciones de administraciones públicas y entidades privadas. En este caso Alsa, la Fundación Masaveu y, sobre todo, Cajastur", indicó el edil.
"Lo que nos preocupa es que estemos en un bucle por la falta de cumplimiento de las formalidades a seguir. No convocar al Patronato impide tener las cuentas aprobadas y no tenerlas impide acceder a las nuevas ayudas del Ayuntamiento. Hay que normalizar esa situación", sentenció tras el doble encuentro el portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez. El primer paso en ese camino es que el Pleno nombre a su representante en el Patronato de la SIBI para que se pueda convocar ya una reunión de trabajo. Es en ese ámbito donde, solventados los problemas actuales, se debe debatir el futuro de la sociedad. "Hay que convocar al Patronato, no hay otra alternativa", matizó Pérez. Se trata, indica Marcelo Palacios, de "ponerse a hablar. De enviar papeles ya estamos hartos".
Fuente: La Nueva España